El masaje vertical estimula la circulación arterial, relaja los músculos y abre los poros favoreciendo la eliminación de toxinas y combaitiendo el cansancio y la tensión nerviosa. Alivia los dolores de artritis, bursitis y cualquier enfermedad ósea o muscular. También es recomendable para la úlcera de estómago y para la recuperación de fracturas y lesiones musculares.
Asimismo, el hidromasaje es un gran aliado de la mujer con problemas de celulitis y es recomendado especialmente después de practicar algún deporte.